Especial
Ciudad Bolívar
El dirigente político del estado Bolívar Julián Briceño llamó la atención sobre la necesidad de que el occidente de la región también sea considerado do en materia de ordenamiento e inversión para el mejoramiento de todo lo que tiene que ver con la exploración y la explotación de oro.
«Tradicionalmente, cuando se habla de minería de oro en Bolívar, solo se piensa en los municipios del sur, como El Callao, Sifontes, Roscio y Gran Sabana; sin embargo, desde hace décadas la explotación de oro también se viene dando en el occidente del estado, especialmente en el municipio Sucreñ donde las cuencas del río Caura y el río Aro han sido afectadas severamente por la práctica de una minería ilegal y desordenada.Y esto también ha afectado a las comunidades campesinas e indígenas que habitan en la zona y cuyo hábitat ha sido transformado de manera negativa por la presencia de la minería», expresó Briceño.
El exconcejal y excandidato alcalde el municipio Angostura del Orinoco señaló que ha crecido tanto la minería de manera ilegal en el occidente del estado que ha llegado hasta el municipio Angostura del Orinoco, en zonas relativamente cercanas a Ciudad Bolívar.
«Esta es una situación que no tiene un orden total, aunque esté presente la Corporación Venezolana de Minería, que se ha dedicado a la explotación en algunas zonas del municipio Sucre. La presencia de la CVM no ha significado la mejora de la calidad de vida de la comunidad minera», resaltó.
ORDENAMIENTO E INVERSIÓN
Briceño manifestó que en todo proceso de exploración y explotación minera lo primero que debe ser atendido es el ciudadano y sus necesidades, y el ambiente y su protección.
«Sin ánimo de presentarnos como expertos, sino pensando desde la lógica más positiva, y como lo hemos dicho en oportunidades anteriores, lo principal es atender al ciudadano, al minero, y resguardar sus derechos a la vida, al trabajo y a la prosperidad. Luego, atender al ambiente y resguardarlo de la destrucción mediante una buena práctica. Por eso insistimos en la necesidad del ordenamiento legal y la inversión que garantice las mejoras de la calidad de vida de los mineros, la modernización de la actividad a través de tecnología de avanzada. Asimismo, deben darse las correspondientes garantías para los inversores como para quienes viven de la minería y las actividades conexas. Todo el estado Bolívar es un estado minero y en ese sentido debe ser atendido, sin dejar de lado las otras potencialidades que caracterizan a nuestra región, como el turismo, la pesca, la agricultura y la cría, además del desarrollo industrial, principalmente, a través de las empresas básicas de Guayana», indicó Briceño para cerrar su declaración.
















